21 de septiembre de 2022 - 9:00 AM
Por La Redacción
Varias leyendas surgen alrededor del "Puente Los Chocoyos", ubicado en la 15 avenida y 7a calle de la zona 1 de Quetzaltenango, pero la más conocida que se ha relatado por historiadores quetzaltecos, es donde explican que este puente fue testigo de muchos hechos románticos.
Es en este lugar donde las mujeres mestizas quetzaltecas han despreciado y llorado amores hasta convertirse en fantasmas de la noche. Es punto de reunión para todas las ánimas con penas de amores.
Se ha relatado que durante la luna llena, en la calle de los Chocoyos, siempre aparecen dos coronaditos o pajaritos chocoyos, quienes son la encarnación de dos enamorados que en las noches en la época k’iche’, se contaban sus desventuras de amor. Finalmente, fueron convertidos en esas aves danzarinas en una noche de lluvia, cuando el río Xequijel creció y los arrastró entre sus piedras.
Historia
La construcción del puente fue realizada en la calle conocida como "De la Unión" o "De los Chocoyos" en 1882 quienes estuvieron interesados en la construcción estaban los señores Antonio Reina, Vicente Mijangos, León Alonzo y Florencio Morales, quienes llegaron a un acuerdo con la municipalidad. Originalmente, el puente fue construido con el esfuerzo del vecindario.
Es uno de los 13 puentes construidos dentro del casco urbano de Xela, su principal función era apoyar a los vecinos a cruzar la calle, debido a que descendía escorrentía de la parte alta.
La construcción del Puente de los Chocoyos se inició en 1850 y concluyó en 1855. El origen del peculiar nombre de este puente se debe a que antes ahí era un punto para la venta de aves. Además, porque chocoyo traducido al idioma maya k’iche’ significa loro joven.
Parte de la historia de este puente fue por la urbanización que se le dio a Xela. Fue así que se decidió que la construcción se llevará a cabo en la calle conocida como “de la Unión” o “de los Chocoyos”.
En 1908 el puente estaba en peligro de derrumbarse por lo que se tuvo que cambiar toda la madera del piso y asegurar los laterales con barras de hierro. Fue así que en 1928 la municipalidad gestionó los trabajos de reconstrucción y desde entonces se ha mantenido así hasta la actualidad.