27 de marzo de 2025 - 1:15 PM 
Por La Redacción 


En un operativo de inteligencia realizado por la Policía Nacional Civil (PNC) a través de investigadores de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) de la delegación de Chimaltenango, en coordinación con el Ministerio Público (MP), se logró desarticular una peligrosa banda de sicarios vinculada al Barrio 18. Durante los allanamientos, efectuados en la zona 6 de Mixco, fueron capturados cuatro presuntos integrantes de la organización criminal.


Los detenidos fueron identificados como Moisés Esaú Ixcoy Iquique, de 28 años, conocido con el alias de "Monky", Selvin Amílcar Tol Sis, de 40 años, Janali Edit Tecún Cifuentes, de 40 años, e Iris Maribel Tecún Cifuentes, de 42 años. Los cuatro están vinculados con el delito de asesinato en grado de tentativa, y su captura fue resultado de órdenes de aprehensión solicitadas por un juzgado de Chimaltenango, las cuales fueron emitidas el 25 de marzo de 2025.




Estas capturas son parte de una investigación en seguimiento a un ataque armado ocurrido el 2 de febrero de este año, en la aldea La Soledad, Acatenango, Chimaltenango. En dicho ataque, una persona de 40 años perdió la vida, mientras que otro resultó gravemente herido. La acción criminal fue presuntamente ejecutada por los detenidos, quienes integraban esta célula delictiva del Barrio 18, dedicada a actividades relacionadas con el sicariato en la región.




Durante los allanamientos, las fuerzas de seguridad también incautaron tres teléfonos móviles, los cuales serán sometidos a análisis para fortalecer las investigaciones y determinar el alcance de las actividades ilícitas de la banda.


La PNC y el MP continúan con la investigación y no descartan más arrestos en las próximas horas. La captura de estos presuntos sicarios es un golpe significativo a las estructuras criminales que operan en la región y demuestra el compromiso de las autoridades por combatir la violencia en las comunidades.


Este operativo resalta la importancia de la cooperación interinstitucional entre la Policía y el Ministerio Público en la lucha contra la criminalidad organizada, y el esfuerzo por llevar ante la justicia a aquellos responsables de actos violentos que afectan a la población guatemalteca.