1 de abril de 2025 - 2:30 PM 
La Redacción


Las autoridades municipales de Aguacatán, Huehuetenango; se pronunciaron tras la jornada de violencia que se registró en la localidad, luego de que un grupo de personas arremetiera contra edificios públicos en rechazo al ordenamiento de las ventas informales.


La alcaldesa Mirza Arreaga informó que ya han identificado a los principales responsables de los disturbios y anunció que se interpondrán las denuncias correspondientes para que las autoridades investiguen y procesen a los involucrados.




Arreaga lamentó los hechos y detalló que, además de los daños a la infraestructura, seis agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), elementos de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) y trabajadores municipales resultaron heridos tras ser agredidos con piedras y palos.


La jefa edil catalogó a la turba como "un grupo de delincuentes organizados que fueron enviados para causar daños". Indicó que entre los responsables había un delegado encargado de retirar las cámaras de videovigilancia con el objetivo de evitar la identificación de quienes iniciaron los incendios con gasolina. Sin embargo, aseguró que se cuenta con videos de redes sociales donde se evidencia cómo se organizaron los actos vandálicos.



Ante la situación, la funcionaria convocó a los alcaldes auxiliares y representantes de los Consejos Comunitarios de Desarrollo para analizar lo sucedido. Explicó que los disturbios fueron una reacción a las medidas implementadas para retirar las ventas informales de las calles y trasladarlas al mercado, con el fin de liberar el espacio público, facilitar el tránsito peatonal y vehicular, y mejorar las condiciones de los comerciantes, quienes contarían con instalaciones adecuadas y protección ante las inclemencias del tiempo.




En un gesto de transparencia, Arreaga señaló que su gestión puede ser fiscalizada y expresó su disposición a dejar el cargo si las comunidades así lo consideran necesario. No obstante, varios alcaldes auxiliares manifestaron su respaldo y le pidieron desistir de tal decisión. Asimismo, exigieron que se presenten las denuncias correspondientes para evitar la impunidad, subrayando que los actos vandálicos "empañaron la imagen de un municipio caracterizado por su gente trabajadora".


La alcaldesa, junto a líderes comunitarios, realizó un recorrido por los edificios afectados y anunció la elaboración de un informe para cuantificar las pérdidas. Destacó que entre los documentos destruidos por el fuego había archivos importantes de administraciones anteriores, cuyo contenido se evaluará para determinar el impacto de la pérdida.